Cabros de los 80 - El sitio dedicado a los que pasaron su niñez o adolescencia en el Chile de los años 80
Omitir navegación.

Videojuegos de Autos -parte I-

Gran clásico entre clásicos, el Super Speed Race no podía faltar en esta nota.Desde siempre, los juegos de autos han estado entre los favoritos en los salones de recreativas. Y digo desde siempre, porque ya había máquinas que simulaban la conducción mucho antes del lanzamiento del primer videojuego comercial.

A muchos varones, y a algunas mujeres, les atrae el desafío de manejar un vehículo a altas velocidades, esquivar obstáculos y demostrar su habilidad en situaciones imposibles, sobre todo si no existe riesgo de lesiones o daños. Por tanto, los videojuegos de carreras nacieron casi a la vez que la industria y se han mantenido hasta hoy.

La evolución de este género ha sido larga y ha sucedido sobre todo en los arcades, porque, hasta los años 90, las consolas y computadores caseros no eran tan potentes a nivel de hardware como los sistemas ideados para ese mercado. De hecho, a lo largo de los años 80, lo más habitual fue que los videojuegos tuvieran primero éxito en los 'salones' y que luego se hicieran versiones, mucho más limitadas, para nuestras consolas. Para muestra, un botón: del famoso Pole Position se sacaron versiones para prácticamente todas las consolas de la década. Lo que significaba que, durante los 80, la vanguardia de la industria estaba en los salones de recreativas, entre flippers y taca-tacas.

He aquí la primera nota de una serie dedicada a los videojuegos de carreras, centrada en los arcades que marcaron época durante la edad dorada de los salones de maquinitas.

Próximo lanzamiento de la Atari Flashback 2+

He aquí la Flashback 2+Los retrocoleccionistas estamos de enhorabuena. Atari acaba de anunciar una nueva versión de su consola Flashback, un aparatito que, como su nombre indica, nos retrotrae a los tiempos en los que el Atari 2600 era el dueño y señor de los sistemas de videojuegos caseros.

La Flashback 2+, que será lanzada en los EE.UU. el 22 de Febrero, tiene un aspecto similar al del Atari 2600 de toda la vida, y contiene en su memoria cuarenta juegos de los más emblemáticos de los que jugamos cuando éramos cabros chicos, como por ejemplo, el Missile Command, el Asteroids, el divertido Combat! con todas sus opciones, el Realsports Soccer y muchos más.

El camino a las elecciones de 1989

Propaganda electoral de las elecciones de 1989Escribo estas líneas el domingo 17 de Marzo de 2010. Hoy se celebra la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Chile, proceso electoral que dio comienzo en Diciembre del año pasado, 20 años después de que se celebraran los primeros comicios tras el régimen militar.

Aquellas elecciones, las de diciembre de 1989, fueron muy diferentes a las que estamos viviendo estos días. Eran el producto de un largo proceso entre las fuerzas democráticas y el régimen militar, cuyo punto álgido fue aquel plebiscito de 1988 donde la oposición, con la notable excepción del Partido Comunista, aceptó participar. Y su campaña "vamos a decir que NO" dio la vuelta al mundo. Y ganó. Y fruto de aquello fue el proceso que inició la trancisión del régimen de Pinochet al sistema democrático en el que vivimos hoy en día y que nos permite el lujo de sentirnos aburridos con estas nuevas elecciones, de forma tan diferente a la efervescencia que se vivió los meses previos al 14 de Diciembre de 1989.

Hagamos un somero repaso al largo proceso que desembocó en aquel momento, que para tantos chilenos que lo vivieron fue un momento histórico y motivo de orgullo nacional.

Pitufos, en el Canal Siete los Domingos

Los pitufos en la teleEn los años ochenta, era rara la casa con más de un televisor. Sólo existían cuatro canales, de modo que mayores y menores tenían un código de conducta frente a la TV, con horarios para mayores, para menores y un tiempo de televisión compartida. En mi caso, el hecho de que hubiera una franja para los cabros chicos no garantizaba que pudiera ver lo que quería, porque compartía ese horario con mi hermana mayor, y mi criterio para elegir canal no siempre salía vencedor, con lo que tuve que tragarme la serie completa de Candy-Candy entre otras cosas. Aunque mi hermana y yo sí estábamos de acuerdo en algo: los domingos, después de almorzar, veíamos a Los Pitufos en el canal Siete.

Y así empezaba una sobremesa con muchas series animadas, como Josefina, la ballena que flotaba en el aire, 'amiga invisible' de un cabro madrileño, o los infaltables monos de la Warner Bros., o la Princesa Caballero, o Kimba, o José Miel, la abeja gay, o Yam-Yam el Genio (qué feo era, el pobre), o esa versión japonesa del Quijote en la que el hidalgo caballero era creo que un león o algo así... Y los Pitufos siempre eran los primeros.

Hoy los cabros con cable disfrutan de monitos animados todo el día en canales como Cartoon Network, y dificilmente hay pelea por el control remoto, ya que los papás tienen su propia tele en la pieza. Pero en aquel entonces las cosas eran diferentes, y como no conocíamos otra cosa, aceptábamos esa realidad dócilmente. Eran, al fin y al cabo, los años 80.

Expresiones de los cabros de los 80 (2 de 3)

Dado el gran éxito de la primera parte de esta trilogía de artículos acerca del habla popular chilensis en la década de los ochenta, y teniendo en cuenta las colaboraciones que nuestros amables lectores y lectoras han puesto tanto en el foro como en los comentarios del primer artículo, pasamos de inmediato a recordar más expresiones que fueron populares entre la juventud de la época y que, por una razón u otra, han pasado al olvido o bien ya no son tan usadas como lo fueron por aquel entonces.

Recordemos , pues, el vocabulario usado los que fuimos o bien niños y niñas o lolitos y lolitas en aquella época.

Condorito - Chilenismo a dos tintas-

ImageMe van a permitir el desviarme, por una vez, de la década de los 80 (y sus inmediatas aledañas) para tocar un tema que, más allá de cubrir una generación, ha sido un constante de la vida chilena desde mediados de siglo, y de tratar el personaje de historietas más exitoso que ha visto Chile. Me refiero a Condorito, el cóndor que nació en los años 40 de la imaginación de Pepo, el portentoso creativo, y que ha estado presente en los quioscos del país, de forma ininterrumpida, desde que vio la luz por primera vez en la revista Okey, hace ya casi 60 años.

Y quiero hablar de Condorito porque nació en un entorno tan diferente al actual -tanto en aspecto como en costumbres, tanto en su entorno como culturalmente- que su éxito sería imposible de repetir hoy en día. Porque las 'revistas juveniles', repletas de historietas, de cuentos y de pasatiempos infantiles, que aparecían en los quioscos del país semanalmente, han desaparecido hace décadas, haciendo que el impacto de las historietas sea marginal en el mejor de los casos. El Condorito primigenio, el que se concibió y creó para la revista Okey, era un reflejo -y resultado- de la sociedad chilena de aquel entonces, y ha evolucionado hasta borrar su chilenismo en aras de un éxito comercial más allá de las fronteras chilenas.

El teléfono de disco

Un discazoLa telefonía ha avanzado tanto que la generación que viene detrás de la mía, la que ya ha cumplido treinta y tantos, nunca ha tenido que discar para llamar por teléfono, y no ha escuchado la estridente campanilla de un teléfono, a menos que sea reproducido en el ring-tone de un celular. Y la verdad, no se oye igual.

El hecho que hayamos arrumbado los teléfonos de disco al fondo del closets de cachureos y desvanes es un avance enorme, sobre todo si tenemos en cuenta el poco tiempo que ha pasado, porque hasta hace no mucho no teníamos ni celulares, ni teléfonos fijos inalámbricos, ni 'con botoncitos' para marcar, ni servicio de reconocimiento de llamadas... ni televisión por cable, ni internet siquiera, y todos los usuarios elegían a la Compañía de Teléfonos de Chile, porque no había otra, al menos en la zona central. Y no quedaba más remedio que instalar el aparato que la compañía suministraba -que era además su propiedad exclusiva, y sólo lo arrendaba a los usuarios finales- sin excepciones.

Para bien o para mal, esos teléfonos con disco han pasado ya a la historia, así como el servicio limitadísimo que teníamos antes de que llegara la liberación del mercado telefónico, y en la mayor parte de los casos, lo mismo ha pasado con los usos y costumbres que hoy relacionamos con esos aparatos.

Revisemos cómo eran los teléfonos en Chile en aquella época, cómo hacíamos para comunicarnos con ese primitivo sistema y recordar vivencias de un tiempo afortunadamente pasado si te parece, amigo lector.

Syndicate content