Condorito - Chilenismo a dos tintas-
Me van a permitir el desviarme, por una vez, de la década de los 80 (y sus inmediatas aledañas) para tocar un tema que, más allá de cubrir una generación, ha sido un constante de la vida chilena desde mediados de siglo, y de tratar el personaje de historietas más exitoso que ha visto Chile. Me refiero a Condorito, el cóndor que nació en los años 40 de la imaginación de Pepo, el portentoso creativo, y que ha estado presente en los quioscos del paÃs, de forma ininterrumpida, desde que vio la luz por primera vez en la revista Okey, hace ya casi 60 años.
Y quiero hablar de Condorito porque nació en un entorno tan diferente al actual -tanto en aspecto como en costumbres, tanto en su entorno como culturalmente- que su éxito serÃa imposible de repetir hoy en dÃa. Porque las 'revistas juveniles', repletas de historietas, de cuentos y de pasatiempos infantiles, que aparecÃan en los quioscos del paÃs semanalmente, han desaparecido hace décadas, haciendo que el impacto de las historietas sea marginal en el mejor de los casos. El Condorito primigenio, el que se concibió y creó para la revista Okey, era un reflejo -y resultado- de la sociedad chilena de aquel entonces, y ha evolucionado hasta borrar su chilenismo en aras de un éxito comercial más allá de las fronteras chilenas.
Chile es un paÃs con una larga tradición de historietas -o monitos-, que duró hasta los años 70, para luego caer en el más absoluto olvido. Pero, a mediados de siglo, habÃa docenas de cabeceras dedicadas al público infantil, con materiales didácticos e historietas de autores nacionales y extranjeros.
La editorial Zig Zag, que con el tiempo llegarÃa a convertirse en la mayor empresa editorial del paÃs y el continente, copaba los estantes de los diarios con publicaciones para toda la familia, desde la revista 'Zig-Zag', el buque insignia de la editorial que empezó a salir a los quioscos a comienzos del siglo XX, hasta revistas infantiles como 'El Peneca' y 'El Cabrito', que competÃan con ofertas editoriales similares. No es difÃcil encontrar ejemplares de esas revistas en los estantes de las librerÃas de viejo, si se saben buscar bien, aunque son cada ver más escasas.
La enorme cantidad de material gráfico que esas revistas demandaban permitió que surgieran grandes caricaturistas, ilustradores e historietistas, injustamente olvidados hoy en dÃa -con alguna que otra excepción-. Entre ellos, destacaba René RÃos 'Pepo', un caricaturista incansable, nacido en Concepción, de estilo elegante y dinámico, y que ya por aquel entonces contaba con cinco lustros de experiencia como dibujante de humor, desde caricaturas polÃticas a carteles publicitarios -alguno de los cuales se puede ver colgado en las paredes del restaurant Liguria de Manuel Montt.
Ya todos sabemos que 'Condorito' nació a causa del despecho que don René sintió de Pedrito Plano, el avioncito con el que Disney quiso homenajear a Chile en Saludos Amigos, el guiño que Walt (y el gobierno federal de la Unión) hizo a los paÃses latinoamericanos en 1942. Todo parece indicar que el personaje fue 'empollado' hasta que Pepo vio la oportunidad para sacarlo a la luz. Y eso ocurrió cuando en 1949 la editorial Zig Zag sacó la revista Okey, dedicada a un público un poquito mayor que el que leÃa revistas como El Peneca y El Cabrito.
Esa es la historia oficial. Existen algunas teorÃas que atribuyen la creación de este personaje a otros dibujantes. Jorge Carvallo, por ejemplo, dice en esta entrevista de Ergocómics que Condorito fue creado 'en consejo de dibujantes' de la revista Pobre Diablo, y se atribuye la creación de Don Chuma, el compadre de Condorito, cuya frase más repetida en aquellos primeros años era ¡No se fije en gastos!. También menciona que él entintó sus historietas durante muchos años y que, incluso, realizó algunas de las tiras que aparecieron en Las Últimas Noticias hace no mucho.
Y ahora, si les parece, realicemos un pequeño análisis de cómo era el Condorito original.
Su camiseta raÃda y pantalones remendados y arremangados por encima de las ojotas indican a las claras el origen campesino y humilde de Condorito. Un arquetipo del 'rotito chileno', poco culto y pÃcaro, algo atorrante, de origen rural, cuya vida transcurrÃa entre trabajos exigentes y mal pagados y el crimen de poca monta, y que es tan caracterÃstico del Chile de mediados de siglo, cuando una gran masa de población se muda del campo a los arrabales de las ciudades, al comienzo las capitales de provincia, y luego, concentrados todos en los grandes núcleos urbanos de nuestro paÃs.
De haber sido concebido en los años 70 u 80, Condorito vivirÃa en una población de Santiago, Viña o Concepción, hacinado entre cientos de ranchos tan humildes como el suyo, y dudo mucho que se mantuviera tan inocente e ingenuo como lo pensó Pepo. Ese era el 'chilenismo' de la época. Y de haber sido concebido en los últimos 20 años, probablemente vivirÃa en un departamentito compartido por más familias, igualmente hacinado, y se dedicarÃa a vender super-ochos o pañuelos de papel en los semáforos, o serÃa un 'lanza' en una micro atestada, puesto que algunos de los trabajos a los que solÃa optar en sus historietas en la revista 'Okey' le estarÃan vedados dada su falta de cultura... ¿el chilenismo de hoy? Por eso, ver a Condorito en alguna viñeta, apoyado contra su tronco de árbol y sesteando tranquilo, con su 'chalet' precario (más bien mediagua), solitario a la vera de algún camino rural, resulta enternecedoramente evocativo, de un tiempo donde todo era más simple y fácil, y parece casi tan lejano como la edad media.
De todos modos, la precariedad vital de Condorito, caracterÃstica que se dejó de lado a medida que evolucionó el personaje, a veces tenÃa su origen en la desdicha, o la mala suerte... pero en muchas ocasiones era también causada por la misma picaresca del plumÃfero en cuestión, por intentar pasarse de listo, o por ser demasiado vago para cumplir con sus deberes. En eso sà que supo captar Pepo 'el chilenismo', si saben perdonar mi patudez al decirlo.
El Condorito que aparecÃa en la revista 'Okey' también tenÃa cierta continuidad. Por encima de todo, él era un pobre, los trabajos, en general humildes, como lavador de autos en una estación de servicio, mensajero o lustrador de zapatos le duraban poco o nada, y la mayor parte de sus historietas se basaban en sus intentos para hacer negocio y salir de la miseria, dedicándose a veces a la delincuencia, por lo que tampoco era raro verlo encarcelado. Esa coherencia se ha perdido en nuestros dÃas, y el personaje es un 'actor' que adapta un ro u otro dependiendo de las necesidades del guión. Puede aparecer como millonario, ejecutivo, oficinista, carabinero, troglodita o deshollinador, y, a mi entender, eso le ha hecho perder muchos puntos y, por qué no, tambien algo de queribilidad, si me permiten el palabrejo.
En esas primeras historietas, además, está presente el desdén con el que la gente 'de bien' (sus jefes, los carabineros, en ocasiones hasta los transeúntes con los que se cruzaba en la calle) tratan a Condorito, conscientes de su superioridad jerárquica, recelosos y desconfiados hacia nuestro plumÃfero. Es como si la poca estatura de Condorito -quien es normalmente el personaje más bajo, en las historietas antiguas parece medir no más de un metro, y siempre ha de mirar hacia arriba a sus interlocutores- también reflejara su escasa altura social.
Porque el Chile de mediados de siglo en donde se gestó la serie era un paÃs estamentario en donde las diferencias sociales se notaban -e incluso se acentuaban- cuando, por la razón que fuera, era necesario intercambiar palabras con gente 'de otra calaña'. Y como se evidencia leyendo las historietas con cuidado, Condorito está en el fondo de la pirámide social, precisamente por sus caracterÃsticas de 'roto' campesino y analfabeto (y mal vestido según los cánones de la época, en la que la chaqueta y la corbata eran imprescindibles para cualquiera de más de 15 años) que hablaba, además, como tal, con palabras como 'custión', 'ñato' y 'puh'.
Poco han cambiado las cosas en este tiempo, y la desconfianza entre gentes de diferentes continúa siendo no sólo una constante de nuestro paÃs, sino algo tan caracterÃstico y común como la empanada de pino.
El carácter de Condorito no es contestatario ni crÃtico. Las injusticias y desigualdades que se notan en las viñetas de la revista Okey eran tan comunes y corrientes que la historieta se limitó a reflejarlas, porque eran el pan de cada dÃa de las personas reales en las que Condorito estaba inspirado. Y son precisamente esos rasgos los que hacÃan al personaje tan humano y querible, los que fueron desapareciendo a medida que Pepo dejaba de tener contacto directo con la serie y pasaba la responsabilidad de dibujarlo a otros artistas.
Y tal vez, la 'blancura' de la serie y su falta de afanes polÃticos -aunque tal vez tenga cierto tinte conservador- sean los que la ha permitido sobrevivir al golpe de estado de 1972, y conseguir unas ventas insólitamente altas mientras otros personajes y autores, más comprometidos polÃticamente, caÃan en el olvido, la persecución o la prohibición. Y, además, mientras otros grandes dibujantes de historietas -como, por ejemplo, Themo Lobos, autor de Mampato, y Guido Vallejos y sus Barrabases- bregaban, en los ochenta, por llegar a un público infantil irremisiblemente alejado de las historietas.
¿Qué duda cabe? En los primeros álbumes de Condorito se notaba la genialidad de Pepo, con sus trazos fluÃdos, sus caricaturas acertadas y sus mujeres coquetas y curvilÃneas. A pesar de que en aquellos años Pepo estaba muy ocupado con decenas de ilustraciones, caricaturas e historietas que dibujar, sólo se precisaba una página semanal para Condorito durante el tiempo en el que apareció en la revista Okey. No me cabe duda de que contaba con un equipo de creativos que le ayudaban a sacar adelante la historieta, pero la presencia del maestro está presente y viva en su obra.
Ahora bien, cuando la revista desapareció en 1965, el personaje ya era, de lejos, el más popular de Pepo, como lo atestiguaban las ventas de los libros dedicados a Condorito que salÃan desde 1961 cada seis meses. De modo que Pepo y la editorial "Publicaciones Infantiles Sociedad Editora Ltda." (es decir, Pinsel, luego transformado a Pincel) comenzó a sacar 'los condoritos' de forma al comienzo errática a finales de los 60, para después establecerse de forma trimestral y, ya en 1983, salir mensualmente.
Resulta un poco escalofriante pensar que, una vez que se reanudó la vida más o menos cotidiana después del golpe de estado de 1973, los Condoritos, junto al diario El Mercurio, la revista Mampato -y la revista Ercilla, aunque tardó un poco más-, eran de las pocas cosas que se podÃan adquirir en los quioscos. O escalofriante o revelador.
Pero en estas revistas, ya más modernas, Pepo no mantenÃa un contacto personal con el personaje y su universo. El estilo era original, si bien genérico, y ya se recurrÃa al personaje y sus amigos como un mero comodÃn sin orden de continuidad. Ése es el Condorito que todos recordamos y con el que hemos crecido los que hemos nacido desde 1965 hasta ahora, y si bien alcanzó gran popularidad en Chile y en el resto de Latinoamérica, ciertamente no está a la altura del Condorito original en calidad gráfica, y no digamos nada acerca de la consistencia de los gags. Lo cual por otra parte es lógico si se tiene en cuenta la enorme cantidad de páginas que se tienen que hacer para sacar cada revista.
Ya desde el inicio, el mundo de Condorito estuvo poblado con personajes que ampliaron el espectro social de la historieta. Don Chuma, carpintero de profesión y con una situación económica más desahogada que la de su 'compadre', y Yayita, la chica linda y casamentera, hija de una familia de clase media cuyos padres ven con malos ojos que su hija pololee con un 'roto' como Condorito, son los únicos que continuaron a su lado desde el mismo comienzo. Y es curioso ver cómo muchos de los personajes secundarios también son un reflejo de la sociedad chilena de la época en la que fueron creados.
Por ejemplo, Pepe Cortisona es la antÃtesis de Condorito en todo sentido, y a pesar de que también estuvo en la serie desde el comienzo, su aspecto actual pertenece a finales de los 60. Si Condorito es bajo y flaco, Pepe es alto y musculoso. Si condorito es pobre y humilde, Pepe es rico -o al menos lo aparenta- y ostentoso. Su fanfarronerÃa y superioridad cuando trata con Condorito no sólo se explica por sus diferencias sociales, sino porque los dos cortejan a Yayita. Asà se entiende que un personaje tan diferente a Condorito aparezca con tanta frecuencia en sus historietas.
Hay otros personajes que han hecho mutis por el foro porque estaban basados en estereotipos que, si bien eran aceptables hace medio siglo, hoy en dÃa ya no lo son. Don Jacobo, un judÃo estereotÃpicamente tacaño y usurero (y que decÃa 'quirido'), ha sido reemplazado por un personaje más neutral llamado Máximo Tacaño. Titicaco, el amable y tranquilo personaje de poncho y gorro inca a la cabeza, no aparece desde finales de los años 80, según algunas voces porque el estereotipo del 'cholo' puede herir sensibilidades en Perú y Bolivia. Los chistes de canÃbales antropófagos son cada vez más escasos, para evitar herir más sensibilidades. Aún asÃ, en el ámbito anglosajón de los EE.UU., Condorito sigue siendo visto como machista y trasnochado, sobre todo teniendo en cuenta que está sobre todo dirigido al público infantil. Y ya sabemos cómo son de paranoicos los yanquis cuando hablas de productos destinados a los niños.
En fin, ya dentro de unas pocas semanas más, se cumplirán los 60 años de este personaje. 60 años de papel barato, de impresión a dos tintas (negro y rojo, con dos o tres medios tonos) y de plops en historietas ligeras y que no pretenden más que hacerle pasar un buen rato al lector. Sesenta años en los que este 'pajarraco', poquito a poco, ha conseguido hacerse un huequecito en los corazones de los que lo hemos leÃdo, y, desde su humilde origen en la revista Okey, ha trascendido en la cultura popular chilena y de Latinoamérica en general hasta convertirse en un personaje no sólo chileno sino latinoamericano, con sus genialidades y mediocridades.
¡Cómo me gustarÃa que hubiera más historias de éxito como esta en el mundo de las historietas chileno!



Reportaje Condorito
Reportaje al primer libro de condorito en
www.videoreportajes.cl
Pepe Antartico
Otro clásico del comics chileno
www.pepeantartico.huemulin.cl
Condorito padre de todos los condoros de nuestras vidas
Crecimos con Condorito, pasó a ser parte nuestro, hicimos nuestras sus palabras, nos reÃmos con Condorito. Todos deseábamos a una Yayita de adultos y superar a los Sacos Deplomo de este mundo.
Nuestro ocio lo marcó y dio forma Condorito y fue tan nuestro que nos enojábamos cuando lo encontrábamos "fome".
Gran artÃculo, gran historia!
Genial el post de Condorito.
Genial el post de Condorito. Solamente una sugerencia...aunque no sé si sabe que en varios paises la palabra "cabro" se refiere a los homosexuales, en otras palabras, esta pagina serÃa algo asi como la página de los "maricones de los 80´s" ...puede confundir un poco pero, hey! Gran Trabajo!
Me encanta!!! Esee personaje
Me encanta!!!
Esee personaje va a quedar para la historia!!!
Muy buen aporte