Cabros de los 80 - El sitio dedicado a los que pasaron su niñez o adolescencia en el Chile de los años 80
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Hechos de los 80

En esta sección repasaremos algunos de los acontecimientos y hechos destacables de la década de los 80, tanto nacionales como regionales e internacionales, cuya repercusion fue tan grande que salió en los diarios de la época y se recuerda en los libros de historia contemporánea de hoy.

Los Festivales de Viña durante los 80

Un año más, estamos en pleno festival de la canción de Viña del Mar, con sus concursos, polémicas, gaviotas y antorchas de plata, oro, aluminio y hojalata, artistas invitados, humoristas más o menos buenos y chamullos variados, en una costumbre que se ha mantenido durante ya más de cincuenta años. Este evento, dicen algunos, tuvo su máximo brillo a finales de los 70 y comienzos de los 80, para luego caer en una lenta decadencia que continúa hasta el día de hoy.

El régimen militar fue un elemento primordial en el auge del festival -recuerden la presencia de Pinochet en el palco de honor en 1975-, y convertiría lo que empezó como una simple fiesta para amenizar la feria de estudiantes de bellas artes en 1959 en el evento musical más importante del habla latinoamericana, gracias a la televisación del evento, primero a todo Chile (o al menos todo el Chile que Televisión Nacional cubría en aquel entonces) y luego al resto del mundo hispanohablente gracias al milagro de los satélites de comunicaciones, y una forma de 'distraer' a los chilenos de la desagradable coyuntura nacional de aquellos momentos. Panem et circus; aunque el panem estaba más bien escaso, el circus sobraba.

Sería demasiado trabajo el enumerar las anécdotas y hechos dignos de mención que la Quinta Vergara nos ha ofrecido a lo largo de su medio siglo de existencia, con tantas horas de triunfos, fracasos, polémicas y actuaciones discretas. Así, pues, me limitaré a hacer un resumen de las cosas, hechos y personalidades que, a mi parecer, fueron las destacadas de la década de los ochenta y sus alrededores, cuando el festival era conducido por Antonio Vodanovic, teníamos a la orquesta de Horacio Saavedra al fondo del escenario y la 'concha acústica' (siempre con alguna luz fundida) enmarcaba las actuaciones.

El camino a las elecciones de 1989

Propaganda electoral de las elecciones de 1989Escribo estas líneas el domingo 17 de Enero de 2010. Hoy se celebra la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Chile, proceso electoral que dio comienzo en Diciembre del año pasado, 20 años después de que se celebraran los primeros comicios tras el régimen militar.

Aquellas elecciones, las de diciembre de 1989, fueron muy diferentes a las que estamos viviendo estos días. Eran el producto de un largo proceso entre las fuerzas democráticas y el régimen militar, cuyo punto álgido fue aquel plebiscito de 1988 donde la oposición, con la notable excepción del Partido Comunista, aceptó participar. Y su campaña "vamos a decir que NO" dio la vuelta al mundo. Y ganó. Y fruto de aquello fue el proceso que inició la trancisión del régimen de Pinochet al sistema democrático en el que vivimos hoy en día y que nos permite el lujo de sentirnos aburridos con estas nuevas elecciones, de forma tan diferente a la efervescencia que se vivió los meses previos al 14 de Diciembre de 1989.

Hagamos un somero repaso al largo proceso que desembocó en aquel momento, que para tantos chilenos que lo vivieron fue un momento histórico y motivo de orgullo nacional.

El terremoto del 3 de marzo de 1985

DevastaciónEn 1985, las clases regulares para los cabros como yo empezaban el día 4 de Marzo. Así, pues, el día anterior lo dedicamos a preparar los útiles escolares y los uniformes, y una vez hecho eso, cada uno de nosotros decidimos pasar nuestro último día de vacaciones de diferentes formas: algunos jugando como si fuera un día más, otros yendo al cine o viendo la TV, jugando con el Atari, o con una pelota y los amigos en la calle... en fin, procurando sacar provecho del último dia de libertad antes de enclaustrarnos en las clases de nuestros colegios un día más, con el sabor agridulce de la vuelta a las obligaciones escolares y el reencuentro con amigos y compañeros tras un verano más.

Pero, cuando menos lo esperábamos, cuando faltaban 15 minutos para las ocho de la noche y el sol empezaba a ponerse, todos sentimos que la tierra temblaba, con gran intensidad y durante dos largos minutos que nos parecieron una eternidad. Las paredes se ondulaban, era imposible quedar de pie, un rugido espantoso salía del suelo, los árboles se sacudían con tanta fuerza que caían hojas y ramas y el pavimento se combaba ante nuestros ojos como si las carreteras fueran de chicle. Muchos rogamos a Dios que dejara de temblar -yo mismo incluído-, mientras sentíamos el terror de los que intentan escapar pero no tienen hacia dónde ir.

Fueron dos minutos de auténtico pavor, vividos no sólo por mí sino por todos los que, como yo, habitábamos en la zona central de Chile aquel fatídico domingo, 3 de marzo de 1985, a las 19:47.

El Atentado a Pinochet

Como vimos en un artículo anterior, 1986 sería para el PFMR el año definitivo, en el que derrocarían el gobierno de Pinochet, vengando así el golpe de estado de 1973. El plan, originalmente concebido entre 1984 y 1985 por algunos dirigentes del PC, suponía que para aquel año el desgaste de Pinochet al frente del gobierno y el desarrollo del FPMR iban ser tales, que se estaría en condiciones de ajusticiar al dictador.

La realidad de aquel año fue diferente. Por un lado, el CNI resultó mucho más cruel y eficaz de lo que los frentistas supusieron. El FPMR perdió muchos militantes, algunos de ellos muy difíciles de reemplazar, y el CNI obtuvo mucha información valiosa gracias a las torturas inflingidas a los que tuvieron la poca suerte de ser capturados vivos. Durante 1986, el Frente estaba muy lejos de ser la fuerza desestabilizadora y omnipresente, al estilo del Viet-Cong del 1968, que aquel núcleo duro del PC anhelaba. Las cosas empeoraron todavía más cuando el arsenal de Carrizal Bajo fue descubierto y el Frente se vio privado del material necesario para el levantamiento popular previsto.

Desde el punto de vista político, la situación tampoco les era favorable. La Alianza Democrática, que aglutinaba todos los partidos de la oposición moderada, había inaugurado la vía de la salida dialogada de la dictadura con un apoyo popular cada vez más amplio, aislando al PC y su tesis de acabar con el régimen militar por las armas. Además, el gobierno no acusaba el desgaste de 13 años de poder consecutivo, satisfecho de una gestión ejemplar, según ellos, y la economía se recuperaba paulatinamente de la crisis del 82.

En una posición cada vez más incómoda, sin suficientes armas ni militantes para organizar un movimiento de insurgencia serio, y con un apoyo popular decreciente, el FPMR intentó jugarse todo a una carta. Su intención era "romper el palo mayor del velamen dictatorial", es decir, matar a Pinochet.

El arsenal de Carrizal Bajo

El día 6 de Agosto de 1986 Carrizal Bajo, un tranquilo pueblo de pescadores en la tercera región, desconocido para la mayoría de la población del país hasta entonces, pasó a acaparar el centro de la atención nacional. El CNI acababa de descubrir un enorme arsenal, nada menos que 80 toneladas de material bélico de primera calidad: 3.383 fusiles M16A, 146 fusiles FAL, 123 lanzacohetes RPG-7, 2.400 paquetes de medio kilo de dinamita, 180 lanzacohetes M72 LAW, 800 kilos del explosivo C-4, suficientes para volar varias cuadras de edificios, dos mil granadas de mano y munición en abundancia para esas armas. Durante las semanas siguientes se encontraron más arsenales distribuidos a lo largo de Chile, pero ninguno alcanzaba ni de lejos la importancia de éste.

Las poblaciones callampa - El otro lado de los 80

La familia en la foto consideraba esto su hogarEl Santiago de los años 80 era muy diferente al que conocemos hoy en día. Primero, porque abundaban las casas bajitas de una o dos alturas en los barrios residenciales. Hoy en día los edificios de apartamentos están en todas partes y alojan la mayor parte de la población.

Segundo, porque la mayor parte del comercio se hacía en tiendas de abarrotes, botillerías y panaderias en el mismo barrio en donde se vivía. Esas tiendas serían gradualmente desplazadas por los supermercados y los malls a partir precisamente de los años 80.

Y, además, porque la ciudad estaba salpicada de poblaciones callampa, con casitas hechas de tablas y planchas de zinc, que albergaban la pobreza y el desamparo de muchos en contraste con la prosperidad que los Chicago Boys impusieron en el país a base de leyes de liberalización y privatizaciones a mansalva.

Las inundaciones de 1982

1982 fue un año pródigo en hechos destacables para Chile. Fue el año en el que Carlos Caszeli pifió aquel penal frente a la selección de Austria en el mundial de España, prólogo de lo que sería una debacle total de La Roja, una decepción inmensa frente a las promesas que se habían gestado durante una de la rondas clasificatorias más brillantes de los últimos tiempos. Fue también un año de recesión en la economía chilena que impulsó a muchos a cuestionar a los 'Chicago boys' neoliberales que manejaban la economía nacional, e incluso a perder el miedo a la junta militar y animarse a protestar en las calles. Algunos ven en aquellas protestas el inicio del camino hacia la democraia, no coronado hasta las elecciones de 1989.

Se estrenó en los EE.UU. la películo "Missing", protagonizada por Jack Lemon, la historia de un periodista freelance estadounidense que fue secuestrado poco después del golpe de estado en el Chile de aquellos revueltos años, aunque esa película no fue proyectada en Chile por razones obvias. Y, además, es el año en el que Tucapel Jiménez, antiguo sindicalista del Partido Radical, es asesinado salvajemente por elementos del CNI, según se averiguó después.

Pero 1982 se recuerda especialmente por las inundaciones de aquel invierno, con una de las peores temporadas de lluvias desde que existen registros, que afectó sobre todo a los barrios del poniente de Santiago. El río Mapocho, normalmente un hilillo de agua que cruza mansamente la ciudad hasta que se encuentra con el Maipo, se convirtió de la noche a la mañana en un rugiente torrente de aguas turbias que arrastraba todo lo que se encontraba a su paso.

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